CAPÍTULO 12~ LA SILUETA DEL BOSQUE:
Se pasaron la próxima hora acariciando y cuidando al unicornio.
- Es extraño. - Dijo George mientras acariciaba la suave y blanca crin el unicornio. - Nunca se dejan tocar así.
- Nos habrá tocado un unicornio inocente. - Contestó con una sonrisa mientras le tocaba el morro con ternura al animal. - La verdad es que es precioso.
George observó a Stevie. Estaba preciosa a la luz de la luna, agachada delante del unicornio.
- Sí... Preciosa... - A pesar de no haberlo dicho directamente, Stevie lo entendió, y George se dió cuenta de que lo había hecho. Stevie lo miró, y aguantaron la mirada unos segundos, hasta que George no aguantó más; estaba altamente incómodo en el silencio que se había formado, e intentó cambiar de tema.
- Deberíamos volver al castillo; son las nueve y media, se están empezando a despertar. - George señaló las ventanas que se iban iluminando.
Ambos se levantaron y se fueron alejando del unicornio, que reposaba estirado encima de la hierba, sin dejar de mirar atrás para seguir observándolo. Un ruido les hizo olvidarse de la criatura. Parecían pasos. Miraron a su alrededor y la sonrisa desapareció de sus rostros.
- ¿Qué es eso? - Preguntó Stevie, que se había quedado pálida.
- No tengo ni idea... - George miraba inquietamente a su alrededor.
Volvieron a oír un ruido, y esta vez lo siguieron con la mirada. Venía de su derecha, y hacia allí se dirigió Stevie.
- ¿Se puede saber a donde vas? - Preguntó George, que no se movió.
- Voy a ver que es ese ruido... - Contestó ella, sin dejar de mirar hacia adelante, andando, cautelosamente.
- ¡No puedes ir!
- ¿Porqué no?
- Te podría pasar algo, y te meterías en líos.
Stevie entonces sí se giró, y con una sonrisa dijo:
- No sería la primera vez. - Le guiñó un ojo, cómo una hora atrás había echo él, y siguió andando. Antes de que Stevie deapareciera de su vista, dijo:
- ¡Pues yo no voy, te espero aquí!
Se quedó unos segundos de pié, mirando a su alrededor, y escuchando, algo asustado, los sonidos que provenían de todas partes del bosque. Pero de pronto, sus inquietudes se desvanecieron, para convertirse en una mayor: Un horrorizado y espeluznante grito invadió todo el bosque. No duró más de tres segundos, pero fué lo suficientemente escalofriante cómo para helar la sangre de George, el cual había reconocido esa voz, proveniente de la derecha:
- ¡¿Stevie?!
Asdfghjkl mola mucho y el final...muero por el proximo!!
ResponEliminaTe quiero te quiero te quierooo!
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